AMATISTA

La Amatista es una variedad de cuarzo de origen magmático e hidrotermal. Su color violeta se debe al contenido en óxido de hierro y por haber sido sometida a altas temperaturas en su formación. La intensidad del color suele concentrarse en la puntas de los cristales y a veces también puede presentar bandas de cuarzo lechoso.

Los cristales de amatista son piramidales y de un brillo vítreo. Normalmente la amatista se encuentra cristalizada dentro de cavidades ovoides cerradas, llamadas geodas, o también recubriendo superficies o cavidades abiertas, llamadas drusas. También puede encontrarse en forma de cristal individual.

Pertenece al grupo de los silicatos-tectosilicatos, y su dureza es de 7 en la escala de Mohs. La mayoría de los yacimientos de amatista se encuentran en Brasil y Uruguay, donde su datación aproximada es de 160 millones de años.

El nombre de amatista deriva del griego amethustos, que significa «no estar ebrio», ya que en la antigua Grecia se creía que esta piedra protegía de la embriaguez. La amatista es una de las primeras gemas usada antiguamente como piedra ornamental y símbolo de riqueza y poder. Tradicionalmente también se la ha asociado a la pureza y a la espiritualidad, como muestran algunos adornos, joyas y utensilios antiguos de la India, del Tíbet o de la Iglesia cristiana primitiva.

Se caracteriza por su color violeta, que puede ser más o menos intenso en función de la cantidad de hierro que contenga la piedra.

La amatista es una piedra extraordinariamente poderosa y protectora con una elevada vibración espiritual. Actúa como tranquilizante natural y su serenidad potencia los estados de conciencia y meditación. Ayuda a superar adicciones y bloqueos de todo tipo. La amatista es extremadamente benéfica para la mente, relajándola o estimulándola según resulte adecuado. Cuando meditas, aleja tus pensamientos de lo mundano, orientándolos hacia la tranquilidad y la calma. Mentalmente te ayuda a que te sientas menos disperso, más enfocado y en control de tus facultades. Potencia la asimilación de nuevas ideas y conecta la causa con el efecto.

Con la ayuda de la amatista, el proceso de toma de decisiones se facilita, aportando sentido común e intuiciones espirituales. Calma, sintetiza y ayuda a transmitir las señales neuronales dentro del celebro. Es también de ayuda en caso de insomnio causado por una mente hiperactiva y protege de las pesadillas recurrentes. La amatista potencia la memoria y mejora la motivación haciéndote más capaz de marcarte objetivos realistas. Puede ayudarte a recordar y comprender los sueños y facilita el proceso de visualización.

Equilibra las subidas y bajadas favoreciendo la estabilidad emocional. Disipa la ira, la furia, el miedo y la ansiedad. Al aliviar la tristeza y la pena, ayuda a integrar las pérdidas.

La amatista es un de las piedras más espirituales ya que promueve el amor a lo divino, ofreciéndote vislumbres de tu verdadera naturaleza y potenciando la sabiduría espiritual. Abre la intuición y refuerza los dones psíquicos. Es una piedra excelente para meditar y para estimular Ajna Chakra, el tercer ojo.

Potencia la producción de hormonas, sintoniza el sistema endocrino y el metabolismo. También los emuntorios, encargados de la eliminación y limpieza del cuerpo. Es un excelente limpiador sanguíneo, alivia el dolor y las tensiones físicas, emocionales y psicológicas. Permite soltar tensiones y alivia los dolores de cabeza. La amatista trata el insomnio y aporta un sueño reparador. A nivel sutil, la amatista equilibra y conecta los cuerpos físico, emocional y mental vinculándolos con el espiritual. Limpia el aura y transmuta la energía negativa. Relacionado con Ajna Chakra (sexto chakra o tercer ojo) y Sahasrara Chakra (séptimo chakra o coronilla).

En la actualidad, las mujeres tenemos que enfrentarnos a un gran número de situaciones conflictivas que hacen en muchas ocasiones sentirnos agotadas, cansadas y sin ganas de cambiar rutinas pesadas. La amatista puede ayudarte a sentir que toda esta carga diaria, pesa cada día un poquito menos.

La amatista afecta tanto en el cuerpo de la mujer como en su pensamiento. Cuando el cuarzo presenta un color violeta más oscuro tiene un efecto en la parte física del cuerpo, sin embargo, cuando el cristal es más claro tiene un efecto más energético o emocional.

Cómo limpiar tu amatista:

Puedes poner-la a limpiar bajo la luna llena, previamente puedes limpiarla con una infusión de menta ( cuando ya esté fría) o con agua de mar, si tienes la suerte de estar cerca de él.

Después de limpiarla, deberías enterrarla en el jardín, si lo tienes o una maceta, puedes dejarla allí durante 2 noches y tu amatista ya estará lista para programarla.

Para nosotras:

Para la mujer la amatista es una piedra esencial y mágica ya que gracias a las propiedades del cuarzo cristal refuerza nuestra parte más femenina, haciéndonos sentir una mujer completa, como persona, pareja, madre e hija.

Su doble poder funcional hace que nos ayude a encontrar la estabilidad emocional, con un pensamiento abierto, creativo y constructivo, al mismo tiempo que nos ayudará a reducir dolores musculares como la pesadez en los hombros, a regular y estimular la producción de hormonas e incluso a disminuir el dolor en la menstruación.

Lograrás sentirte una mujer enérgica, segura en las decisiones y con una autoestima alta. Ayudará a disminuir los celos con tu pareja, a sentirte más atractiva y subir el lívido sexual.

Este mineral tiene muchas aplicaciones físicas para la mujer ya que además de potencia la flora intestinal y regular el intestino, fortalecer el sistema inmunológico (aumentar las defensas y limpieza del organismo), dolores reumáticos y el sistema respiratorio, también nos ayuda a:

· Solucionar problemas de piel

· Disminuir el dolor en la menstruación

· Reducir el dolor y la frecuencia de las migrañas

· Fortalecer el aparato reproductor

· Reducción del estrés gracias a su influencia en el sistema nervioso

· Estabilización de nuestras hormonas, potencia glándulas endocrinas

Para vosotros:

La amatista ayuda a los hombres a poder expresar lo que sienten sin miedo y a tener una mayor flexibilidad emocional.

La vibración del mineral os ayuda en nuestro crecimiento interior aportando paz en nuestras preocupaciones diarias, amor en nuestros actos y sabiduría en nuestras decisiones.

Usos terapeuticos:

Para dormir :

Una de las propiedades de la amatista más significativa es ayudar en la relajación corporal y sobretodo mental. La piedra amatista nos ayuda a relajar nuestro sistema nervioso y disminuir así la ansiedad producida por el ritmo de vida que llevamos. No solo nos relaja sino que nos despeja la mente para lograr modificar nuestra vida y cambiar todo aquello que no necesitamos.

Para descansar mejor coloca una amatista debajo de tu almohada o bien muy cerca de tu cama .

Para dolor de cabeza:

Coloca tu amatista en el centro de la frente cierra los ojos y respira conscientemente durante unos 10 minutos, repite el proceso tantas veces como lo sientas.

Para dolores menstruales:

Acercar tu amatista a tu útero y hacer círculos en sentido a las agujas del reloj, después colocar la piedra sobre el bajo vientre durante unos 10 o 15 minutos.

Para mejorar la autoestima:

Dedícate 10 minutos al día, túmbate en un lugar tranquilo y colocas 3 amatistas: una en tu entrecejo, otra en el centro del pecho y la tercera en tu plexo solar, cerca de tu ombligo. De esta forma alineamos nuestros chakras ajna, anahata y manipura, consiguiendo un equilibrio entre nuestro pensar, nuestro sentir y nuestra capacidad de acción. La mente, las emociones y el alma.

El uso prolongado y constante de este ejercicio es garantía de que te sientas mucho más segura y tu vida sea mucho más tranquila y agradable.

Curiosidad:

Amatista proviene de la palabra griega “amethustos” que significa “no estar borracho”. Amethystos o Amatista era considerada en la mitología griega un antídoto para la embriaguez. Por este motivo las copas se hacían con este material para que así no cayeran en los efectos que conlleva estar borracho.

El origen de la amatista está relacionado con la mitología griega. Dionisio, dios del vino, estaba enamorado de Amethystos, una doncella que quería permanecer casta. La diosa Artemisa, escuchó sus peticiones y la transformó en un cristal blanco y puro. Dionisio, enfadado, vertió en esta piedra vino, tiñendo todo de color púrpura.

CRISOPASA

La crisoprasa es conocida por sus propiedades curativas, es perfecto para evitar pensamientos negativos, tóxicos y las rumiaciones. Los beneficios de la crisoprasa son tantos que llega a ser perfecta hasta para nuestro desarrollo personal y para generar armonía en nuestro interior.

También hace que expresemos nuestros talentos , estimula la creatividad, y potencia la fidelidad en los negocios y en las relaciones. Esta piedra es excelente para relajarse y tener un sueño tranquilo. También trata las enfermedades de piel, los problemas de corazón, equilibra las hormonas y alivia el sistema digestivo. Ademas libera emociones aprisionadas desde la infancia y reduce la claustrofobia y las pesadillas.

JADE

El Jade es un símbolo de pureza y serenidad. Emocionalmente, el Jade es una «piedra del sueño». Puesta sobre la frente produce sueños significativos, favorece la liberación emocional, especialmente de la irritabilidad; facilita tu estado mental.

Sus poderes ayudan al buen funcionamiento renal y fortalece nuestras defensas, además de renovar la energía del cuerpo. El jade verde también puede ayudar a eliminar las malas vibras, contigo y en tu hogar , se considera que es bueno tener decoración u objetos de arte de jade porque ayudan a limpiar el ambiente de tanta carga negativa que nos rodea. También podemos llevarlo como amuleto, ya que atrae la suerte , es una gran piedra de la fortuna, por lo que es bueno que carguemos con ella en nuestro cuerpo.

YAMAS Y NIYAMAS

La tradición del yoga, basa su filosofía en muchas enseñanzas, entre las más importantes destacan los “Yoga Sutras de Patânjali”.

Patânjali, recapituló y sistematizó las enseñanzas que surgieron de la experiencia de los sabios (rishis) a lo largo de la historia. Patânjali enumera ocho etapas, llamadas Ashtanga Yoga, que hay que desarrollar para alcanzar el estado de samadhi o Consciencia Cósmica.

  1. YAMAS : son cinco actitudes que armonizan la interrelación social.
  2. NIYAMAS: comprende cinco actitudes que armonizan y purifican nuestro mundo interno.
  3. ASANA : postura física.
  4. PRANAYAMA: regulación de la respiración. 
  5. PRATYAHARA: interiorización o recogimiento de los sentidos.
  6. DHARANA: Concentración.
  7. DHYANA: Meditación.
  8. SAMADHI: Superconsciencia.

Los Yamas y Niyamas nos ofrecen una serie de pautas que mejoran la relación con nosotros mismos y con la sociedad que nos rodea. Sin ellos la enseñanza del yoga carecería de sentido, y la práctica no acompañaría el valor moral que en realidad el alma del yoga nos propone. 

YAMAS:

  1. AHIMSA: significa no violencia. Honrar la vida y la naturaleza de todos los seres, incluida la propia. Darnos cuenta que la violencia puede presentarse en muchas formas: la violencia física, las palabras, los pensamientos, los gestos, los juicios, la indiferencia… es un acto interno de eliminar la violencia de nuestra personalidad y nuestras raíces.
  2. SATYA: significa no mentir, ni engañar, ni manipular, defender siempre la verdad sin usar-la para herir a otras personas. Satya nos invita a ser sinceros con nosotros mismos y los demás de pensamiento, palabra y acción. Satya es ser autentico.
  • ASTEYA: significa no robar, no apropiarnos de lo que no es nuestro, ya sea material o inmaterial, como recursos del planeta,

tiempo, atención,  ideas ajenas … Asteya significa ser honesto, y te recuerda que no es más rico el que más tiene sino el que menos necesita. El robo es la consecuencia de creer que a uno le falta algo, y esa creencia, contradice la ley de la abundancia y la confianza. ¿ y tú, confías en tus dones?

  • BRAHMACHARYA: significa el control de la energía sexual, establecer relaciones sanas con el otro sin abusar de los demás en beneficio propio. Nos recuerda la importancia de establecer relaciones sanas y de acción desinteresada.
  • APARIGRAHA: significa no acaparar, no acumular, no codiciar. Ser generoso, porque la felicidad interior no depende de cuánto tengas sino de cómo seas.

NIYAMAS:

  1. SAUCHA: significa pureza, ser limpios y respetuosos por dentro y por fuera. Cuidar cuerpo y mente. ¿Cómo de “limpios” son tus pensamientos? Y la comida que consumes? ¿escuchas y respetas tu cuerpo?
  2. SANTOCHA: significa gratitud, agradecimiento, contentamiento y satisfacción, sentirse agradecido y feliz con lo que tenemos. Aprender a ser felices con lo que todo lo que tenemos y agradecerlo sin dejarnos llevar por los caprichos de una industria que nos induce a querer siempre más. Cuanto más tenemos más esclavos nos volvemos de nuestra riqueza. Tienes TODO lo que necesitas, aquí y ahora, agradecelo!
  3. TAPAS: significa austeridad, constancia y autodisciplina. Utilizar métodos para la transformación interna (ayuno, silencio, prescindir de algunas cosas…) tapas nos anima a establecer un compromiso con nosotras mismas con una actitud de esfuerzo alegre. ¿Qué cambios debes hacer para ser quien deseas ser? ¿Confías en tu capacidad para conseguirlo? ¿Qué haces para conseguir tus sueños? ¿Vives el esfuerzo como algo positivo o negativo? ¿Cómo llevas la constancia?
  •  SWADYAYA: significa autoestudio, aprendizaje de uno mismo, auto-indagación y reflexión. ¿Qué es para ti el aprendizaje? ¿sabes cuál es tu dharma, tu misión en esta vida?
  • ISHWARA PRANIDHANA: Ishawara significa realidad, pranidhana significa ofrecerte. Ishawra pranidhana significa rendición o abandono a la voluntad divina. Nos anima a despegarnos del resultado de nuestras acciones, a pensar y actuar siempre desde el corazón con la conciencia de que por encima de todas las cosas reina la fuerza del Universo. ¿Qué es la fuerza del Universo? ¿Quién es la madre tierra? ¿De dónde venimos? ¿ A dónde vamos?

QUE SON LOS CHAKRAS?

¿Qué son los Chakras?
Muchas personas consideran el cuerpo físico y el mundo de la materia como una única realidad, ya que es lo único que pueden percibir a través de los sentidos físicos y captar con el raciocinio.

Si tú eres de esas personas, piensa en todo lo que sucede con la energía, con la fuerza vital que da vida al cuerpo físico. Una ley física afirma que en el universo la energía no se destruye, sino que únicamente puede transformarse en otras formas de energía.

La energía que actúa detrás de la manifestación material del cuerpo y sus funciones está compuesta por un sistema energético sin el cual no existiría el cuerpo físico. Los Chakras forman parte de este sistema junto con los «nadis» o canales energéticos, y son los encargados de la acumulación, absorción y distribución del prana o energía a las diferentes áreas del cuerpo, manteniendo un equilibrio vivo en cada una de nuestras células.

La palabra “chakra” significa “rueda” en sánscrito. Los chakras se encargan de hacer girar la energía y se conectan a nuestra columna vertebral y al sistema nervioso central. Son una comunicación directa con la red neuronal humana. Los textos védicos indios fueron el primer lugar conocido donde se registró esta información. Estos antiguos curanderos comenzaron a asociar varias partes del cuerpo con cosas tales como sus emociones, su estado físico y su ser espiritual.

A través de la introspección y la meditación sobre los chakras se intenta mantener el flujo ascendente de la energía desde el chakra base o Muladhara para sanar la enfermedad y mantener la salud física, incrementar el conocimiento de uno mismo, mejorar la propia vida en sus distintos aspectos y lograr una evolución espiritual que aporte paz mental y serenidad.

Cada chakra corresponde a un área del cuerpo, a un color, al centro emocional y al comportamiento, así como muchos otros aspectos. La práctica de algunas asanas de yoga, meditación, aromaterapia, Reiki y piedras minerales pueden ayudarnos a desbloquearlos propiciando su correcto flujo energético.

LA FLOR DE LOTO

La flor de loto en muchas culturas es el símbolo del crecimiento espiritual, de la evolución del alma y de cómo somos capaces de trascender las dificultades para crear algo hermoso de esa experiencia.

Representa los tres niveles de nuestra existencia:

1. la ignorancia

2. la aspiración y esfuerzo

3. la iluminación

El loto germina en el barro (la ignorancia), crece a través del agua en un esfuerzo por llegar a la superficie (la aspiración), y finalmente alcanza el aire y la luz directa del sol (la iluminación).

Flor de loto al natural en un nenúfar

Así el loto simboliza el crecimiento del ser humano desde los estados más bajos de conciencia hasta los más elevados. La culminación del crecimiento del loto es una hermosa flor. De la misma manera, la culminación de la búsqueda espiritual del ser humano es el despertar y el florecimiento de su potencial.

En la India, la Flor de Loto está asociada con la fertilidad, la divinidad, la riqueza, la ilustración y el conocimiento. Se relaciona con la diosa de la abundancia, Lakshmi, que provee de generosidad, prosperidad y pureza. Esta diosa simboliza todo lo bueno: la belleza, la pureza y la abundancia. Pero también fue venerada en el brahmanismo como «Madre de la creación» y se decía que hasta el soberano hindú de todos los dioses procedía de una Flor de Loto.

En la religión budista, estas flores son uno de los símbolos más antiguos y de los que más se han utilizado para representar a personajes humanos y divinos. Sirve como asiento o trono de Buda, lo que representa el nacimiento de este dios.

Una pequeña historia cuenta que un día se reunieron en la India a conversar a la vera de un lago tranquilo cercado de árboles de coloridas flores cuatro legendarios hermanos: el fuego, la tierra, el agua y el aire. Como eran escasas las oportunidades que estaban todos juntos aprovecharon para charlar, y comentaron cómo se habían convertido prisioneros de sus propios oficios, sin casi tiempo para reuniones familiares. El agua recordó a los hermanos que estaban cumpliendo la ley divina, y este era un trabajo que les debería traer el mayor de los placeres.

Así aprovecharon el rato para contarse unas a los otros lo que habían construido, y destruido, en el tiempo que no se veían. Estaban contentos de poder servir a la creación de formas útiles y bellas. Pero se lamentaban de la ingratitud de los humanos, que no daban valor a lo construido por los cuatro hermanos; así que pensaron dejar de ayudarlos como castigo. Pero tras mucho debatirlo se dieron cuenta de que preferían hacer cosas buenas y dar alegría.

Antes de despedirse, decidieron dejar un recuerdo al planeta de tal encuentro. Querían crear algo que trajera en su esencia la contribución de cada uno de los elementos, combinados con armonía. Sentados en la orilla del lago, viendo sus propias imágenes reflejadas, cada uno dio su opinión sobre qué podían hacer, hasta que alguien sugirió usar el propio lago como origen.

¿Qué tal un ser vivo que surja del agua y crezca en dirección al cielo? ¿Una planta tal vez? La Tierra dijo, Le daré lo mejor de mi para alimentar sus raíces, el agua siguió, Formaré la sabia que corre por sus entrañas, dándole mi energía para el crecimiento de su tallo, Yo la cercaré con mi brisa, protegiéndola, continuó el viento; entonces el fuego para finalizar el proyecto escogió lo mejor que tenía, Yo le ofrezco mi calor, a través del sol, para que crezca con colores y vigor.

Así, los cuatro hermanos en vez de castigar a los humanos, les dejaron un recuerdo de la pureza y perfección de la creación que un día podrán alcanzar.

LA MANO DE FÁTIMA

Este símbolo está extendido por todas las grandes civilizaciones del mundo con pequeñas variantes. Cada una con sus propios símbolos en el interior  pero con una gran similitud tanto en forma como en significado y propiedades.

La primera referencia histórica que tenemos de la utilización de este símbolo la encontramos en Cartago. Sabemos que los cartagineses  la asociaban con la diosa Tanit divinidad asociada a la luna y a la fertilidad y una de las principales divinidades cartaginesas.

Posteriormente las culturas árabe y judía adoptaron este símbolo como propio.

Entre los musulmanes  la mano de Fátima es utilizada cono talismán para protegerse de la mala fortuna y en particular del mal de ojo. Este símbolo utilizado como amuleto detiene el mal con la palma de la mano, previene enfermedades y atrae la buena suerte. Es especialmente apreciado en el norte de áfrica.

Mano de Fátima con ágatas

En el judaísmo es conocida como mano de Míriam, en referencia a la hermana de Moisés y Aarón. Mirian era reconocida como profetisa y es asociada con la protección ya que salvo a su hermano Moisés cuando este era un niño.  Dentro del Judaísmo este símbolo no tiene ninguna conexión don el islam. En Israel se suele colocar una Jamsa en el cuello de los niños para protegerles. Suelen decorarlos con peces (inmunes al mal de ojo) y con palomas símbolo de reconciliación, paz, sencillez, pureza y purificación.

En el judaísmo la mano  Jamsa es relacionada con los cinco libros de la tora.

Pero no se quedan en estas dos religiones el uso de la Jamsa se extiende a Asia.

Dentro del hinduismo y el budismo es uno de los principales mudras el abhaya (no miedo). Es frecuente ver deidades Hindúes realizando este gesto, para que sus fieles recuerden que cuentan con la protección y que ningún mal puede afectarles.

Continuando en la India podemos encontrar dentro del jainismo un símbolo de similares características una mano que viene a significar ahimsa o “evitación de la violencia”.

Hoy en día este símbolo esta extendido por todo el mundo. En occidente esta ampliamente extendido como amuleto contra las posibles desgracias que puedan afectarnos y también como símbolo  de paz y pureza. Trae buena suerte y dota de las virtudes de paciencia, fidelidad y fertilidad, además de su poder de protección, especialmente a las embarazadas, por su protección de la matriz.

EL ÁRBOL DE LA VIDA

El Árbol de la vida representa, en forma de ramas que se elevan y expanden al cielo, el nivel físico y espiritual de nuestra vida.

De la misma manera que muchísimos otros símbolos antiguos, el culto a este talismán procede de siglos atrás y ha estado representado en muchas culturas muy diferentes.

En la cultura celta, por ejemplo, los druidas creían que este árbol era la representación de Yggdrasil, la diosa celta en conexión con la tierra y el cielo. En el aspecto más esotérico el árbol de la vida podemos decir que significa recepción. Representa todas las enseñanzas espirituales que se han recibido y nos llevan a alcanzar un estado superior de conocimiento, especialmente del conocimiento del “YO”.

Este símbolo trabaja como un imán y atrae las energías positivas hacia el amuleto y hacia su portador. El árbol además intenta atraer pensamientos buenos y favorables, deseos, actitudes y acciones de la gente que se relaciona con el portador del amuleto.

TURMALINA

La turmalina es una piedra chamánica que aporta protección durante los rituales. Limpia, purifica y transforma la energía densa en una vibración más ligera. Enraíza la energía espiritual y equilibra todos los chakras formando un escudo protector alrededor del cuerpo. Puede usarse para la lectura psíquica y fue usada tradicionalmente para señalar al culpable o causante en tiempos turbulentos e indica la «buena» dirección a tomar.

La turmalina tiene un intensa afinidad con las energías dévicas.

Psicológicamente la turmalina ayuda a comprenderse a uno mismo y a los demás, llevándote hacia lo profundo de ti, fomentando la autoconfianza y reduciendo el miedo. Disipa cualquier sentimiento victimista y atrae inspiración, compasión tolerancia y prosperidad.

La turmalina es una poderosa sanadora mental que equilibra los hemisferios izquierdo y derecho del cerebro y transmuta los patrones de pensamiento negativos en positivos. Esta piedra alinea los procesos mentales, ayuda a tratar la paranoia y a superar la dislexia . También es beneficiosa para la sexualidad y la disfunción emocional que puede estar detrás de la pérdida de libido. Equilibra la energía masculina y femenina dentro del cuerpo.

TOPACIO AZUL

El topacio es una piedra delicada y empática que dirige la energía hacia donde más se necesita. El topacio fomenta la verdad y el perdón. Ayuda a poner luz en el camino, resalta los objetivos y pone en contacto con los recursos internos. Esta piedra aporta una confianza en el universo que te permite «ser » más que «hacer». Permite atravesar la duda y la incertidumbre.

La vibrante energía del topacio aporta alegría, generosidad, abundancia y buena suerte trayendo el logro de los objetivos. Se dice que las facetas y extremos de un cristal de topacio tiene energías positivas y negativas a través de las que se puede cursar una petición al universo que se manifestará en el plano terráqueo.

Es una piedra excelente para limpiar el aura y para inducir la relajación, libera las tensiones a cualquier nivel y puede acelerar el desarrollo espiritual cuando el proceso es laborioso.

Psicológicamente el topacio te ayuda a descubrir tus propias riquezas internas, hace de ti un ser confiado y seguro que quiere compartir su buena fortuna y extender la luz del sol a su alrededor. La negatividad no sobrevive alrededor del alegre topacio. Esta piedra promueve la apertura y honestidad, la autorealización, el autocontrol y el impulso de desarrollar la sabiduría interna.

Mentalmente el topacio ayuda a resolver problemas y es particularmente útil para los que se dedican al arte. Te ayuda a tomar consciencia de la influencia que ejerces y del conocimiento adquirido por medio del duro trabajo y las experiencias de vida. Esta piedra tiene la capacidad de ver tanto el pequeño detalle como el cuadro mayor, reconociendo cómo se interrelacionan. El topacio ayuda a expresar las ideas y confiere astucia. Es un excelente apoyo emocional, estabiliza las emociones y te hace receptivo al amor, venga de donde venga. El topacio azul situado sobre Vishuddhi chakra (garganta) o Ajna chakra (el tercer ojo), potencia dichos chakras y la visualización. Este es un color ideal para meditar y sintonizar con el yo superior ayudándote a vivir según tus aspiraciones y puntos de vista. Este color sintoniza con los ángeles de verdad y sabiduría. Ayuda a ver los guiones que has estado viviendo y a reconocer dónde te desviaste de tu verdad.